miércoles, 31 de diciembre de 2008

OLVIDAR EL PASADO

Olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta (Filipenses 3:13, 14)

Por Víctor Cruz

Era la última noche del año y, junto a la ventana, estaba absorto un encorvado anciano. Sus ojos cansados se fijaban vagamente en el firmamento iluminado por una encantadora procesión de estrellas. Pero la belleza de aquel escenario nocturno no era suficiente para remover la nostalgia que le oprimía el corazón. El recuerdo de una multitud de errores cometidos y de un sinnúmero de fracasos sufridos a través del año que acababa, constituía para aquel encorvado anciano una tortura irreprimible.

Finalmente, un doloroso sollozo escapó de sus labios temblorosos: “¡Ah, si los días de este año pudieran volver!” Pero el solemne silencio de la noche sepultó el triste sollozo del anciano… Ninguna respuesta. Todo parecía irremediable.

¡Cuan diferentemente reaccionó Pablo! Escribiendo a los filipenses, menciona su inquebrantable decisión: “Olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta”. Aquel indómito conquistador de seres humanos, olvidando su pasado como perseguidor de los cristianos, veía en el rastro de sus viajes misioneros un expresivo numero de iglesias confirmadas en el evangelio de la cruz. Y se regocijaba en proseguir a la meta “al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.

Juan Crisóstomo (344-407), el príncipe de la predicación expositiva, se preguntaba: “¿Para qué contemplar el pasado, si lo más importante todavía esta por ser hecho?”

Llegamos al fin de un año más. Pronto contemplaremos la aurora del nuevo año. Al pasar del viejo al nuevo nos sentiremos tentados a hacer un inventario de los errores cometidos en el trascurso de este año, mortificándonos con el infeliz recuerdo de nuestros propios fracasos. En ese momento, cuán oportuno es el mensaje de Pablo: “Olvidando ciertamente lo queda atrás, extendiéndome a lo que está delante, prosigo la meta”.

Al transponer los portales del nuevo año a todos nuestros lectores: ¡Que las bendiciones de Dios sean sobre ustedes y vuestros amados durante el nuevo año 2009! ¡Que el Señor les conceda la luz de su presencia y la gracia sustentadora de su Espíritu, para que este sea un año de crecimiento espiritual, de victorias sobre el pecado y de preparación para el gran día del encuentro con nuestro Salvador, el Señor Jesucristo que esta con nosotros!

¡Que vivan los verdes cristianos en la acción política, que vivan los que aspiran a la unidad a través del PUN! ¡Felicidades!

No hay comentarios: